Cuando Todo Vaya Mal
La pierdo en capítulos, cada vez un poco más. Y fuera sigue todo igual, el cielo sigue negro, sin estrellas, los ojos distantes siguen suspendidos en el balcón y el volumen demasiado bajo mientras me esfuerzo por oir sus palabras a través de las nubes. Y sé que tengo que continuar, que aunque todo vaya mal somos nosotros quienes vamos formando nuestro destino cada mañana, que el escultor tiene que volver a su trabajo y el capitán debe confiar más en su instinto que en los faros en la oscuridad. Dejar de mirar a través de esos cristales rotos y hacer oidos sordos a los truenos k retumban en mi cabeza... Levanta la cabeza, abre la mente, mirate al espejo... Verás más de lo que crees, no puedes imaginarlo.
Cuando Todo Vaya Mal

